La Catedral de Sevilla, conocida también como la Catedral de Santa María de la Sede, es uno de los monumentos más impresionantes de España y un símbolo destacado de la ciudad de Sevilla. Este majestuoso templo es considerado la catedral gótica más grande del mundo y refleja la riqueza artística y cultural que Sevilla alcanzó durante los siglos XV y XVI. Su construcción comenzó en 1401 sobre el antiguo emplazamiento de una mezquita almohade, conservando algunos elementos de la arquitectura islámica, como la famosa torre conocida como La Giralda, que se ha convertido en un ícono de la ciudad.
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La Giralda, originalmente construida como alminar de la mezquita, combina la influencia islámica con añadidos renacentistas realizados tras la reconquista cristiana. Con una altura de casi 105 metros, esta torre ofrece una vista panorámica impresionante de Sevilla y sus alrededores, permitiendo a los visitantes contemplar la ciudad desde las alturas mientras aprecian la complejidad arquitectónica de su estructura. La base de la Giralda conserva elementos decorativos de estilo árabe, incluyendo arcos y relieves geométricos, mientras que la parte superior fue adaptada al estilo renacentista, integrando campanas y adornos que reflejan la evolución del arte a lo largo de los siglos.
